Oldei nace de la pasión por la moda de sus creadores, David y Yolanda. Él siempre ha trabajado en puestos de dirección y ella siempre en el sector retail. La perfecta combinación de ambos genera un fantástico cóctel de creatividad y pasión por el desarrollo y el crecimiento que se canaliza en Oldei a la perfección.

 

David y Yolanda comparten ilusiones, proyectos y metas profesionales. Pero, además comparten una vida repleta de momentos felices y apasionantes. Igual que en su vida profesional Oldei canaliza sus anhelos, en su vida personal es su hijo Raúl quien concita sus intereses. Aseguran que restarle horas es la parte dura, pero son firmes defensores de dar calidad a los momentos que los tres pasan juntos.

 

“Compartir vida y trabajo es lo mejor que nos ha podido pasar” es la frase que siempre repiten durante nuestra charla. “Sabemos lo que el otro piensa con solo mirarle” es otra cosa que dicen constantemente. “Trabajar con tu marido o con tu mujer supone un plus de responsabilidad porque tienes que hacer las cosas bien y, además, te empeñas en que el otro se sienta bien porque a la noche tenemos que cenar juntos” o “tenemos una complicidad tan grande que a veces nos asusta” dicen entre risas. “Claro que discutimos, pero siempre de un modo positivo porque crecemos siempre que tenemos distintos puntos de vista”

 

Les preguntamos qué tiene Oldei que no vamos a encontrar en otras tiendas o en otras marcas y no dudan en responder que un frescor nunca visto y una atención más que personalizada, buscan que sus clientas pasen un buen rato cuando visitan sus tiendas. Sus colecciones cambian cada poco tiempo, ¡¡el 80% de las referencias cambian una vez por semana!! Cada vez que entras en sus tiendas es como si lo hicieras por primera vez porque todo es nuevo.

 

Oldei huye de colecciones estáticas, solo tienen tres o cuatro piezas de la mayoría de sus prendas porque no les gusta que sus clientas sientan que llevan un uniforme y que van vestidas igual que sus vecinas, amigas o compañeras de trabajo.

 

Yolanda, centrada en toda la política de retail de la empresa y David, en la dirección y la gerencia, tienen claro que su meta no es abrir tiendas sin más, dicen que se sienten plenamente satisfechos cuando reciben alguna foto de sus clientas con una prenda Oldei en un evento familiar o de trabajo y comparten con ellos ese momento especial.

 

Coinciden en la importancia de los equipos y señalan que nada sería posible sin las personas que trabajan el Oldei, algunas de ellas llevan desde el principio y esperan poder contar siempre con ellas. Para ambos, el esfuerzo que están dedicando a diario los empleados es fundamental para que su marca progrese.

 

¿El futuro? El futuro no existe, programarle además es una pérdida de tiempo porque “el guionista” va cambiando cosas para que nos adaptemos a “sus caprichos”, esto se tratar de tener algunas pocas cosas muy claras, de disfrutar hoy, de sonreír el mayor tiempo posible y de ser permeable a los cambios y resilientes en los momentos difíciles.